Ayer, una vez más, vi que mi equipo es y será siempre el mejor. Clasificamos a la copa libertadores, hace 12 años que no lográbamos esto. Es un triunfo que nos orgullece a los hinchas blanquiazules. La alegría nos invadió, al mirar el gol.En el estadio, no paraba de cantar: “No me arrepiento de haber venido hasta acá, de caminar muchas horas, para venirte alentar, y no estoy solo, quiero que escuches mi voz, por eso te pido que ganes para que salgas campeón…."
Empezamos bien, pero no terminamos tan bien como hubiéramos querido. Los envidiosos dirán: “ganaron con las justas”. Lo importante es que clasificamos, aunque a muchos les duela.